jueves, 16 de enero de 2014

Recital "Wagner y su entorno" Madrid 2013

MADRID, 2013
Real Conservatorio Superior de Música de Madrid
4 de julio – 19:00 horas
Entrada libre hasta completar el aforo

WAGNER Y SU ENTORNO
BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE WAGNER
(1813-1883)
Sobre la obra
Dúo Genicio – Gifford,
Belén Genicio, mezzosoprano
Duncan Gifford, piano

PROGRAMA
I acto
Franz Liszt
 (1811-1886)
Oh! Quand je dors! (Cuando yo duermo)
Texto de Victor Hugo
Es war ein König in Thule (El Rey de Thule)
Texto de Johann Wolfgang von Goethe
Die drei Zigeuner (Los tres gitanos)
Texto de Nikolaus Lenau


Richard Wagner
 (1813-1883)
Der Tannenbaum (El abeto) Texto de Georg Scheurlin
Träume (Sueños) - Estudio para Tristán e Isolda
Texto de Mathilde Wesendonck
Schmerzen (Sufrimientos)
Texto de Mathilde Wesendonck
Dors, mon enfant (Duérmete, mi niño)
Anónimo
Tout n’est qu’images (Todo son imágenes)
Texto de Jean Reboul


II acto
Richard Strauss
 (1864-1949)
Allerseelen (Todos los santos)
Texto de Hermann von Gilm
Nacht (Noche)
Texto de Hermann von Gilm
Morgen (Mañana)
Texto de John Henry Mackay
Zueignung (Dedicación)
Texto de Hermann von Gilm
Ständchen (Serenata)
Texto de Adolf Friedrich Graf von Schack


Gustav Mahler
 (1860-1911)
Des Knaben Wunderhorn
(El cuerno maravilloso del muchacho)
Rheinlegenchen (Leyenda del Rin)
Ablösung im Sommer (Relevo en verano)
Das irdische Leben (Vida mundana)
Urlicht (Luz prístina)
Wer hat dies Liedlein erdacht? 
(¿Quién ha inventado esta canción?)

NOTAS AL PROGRAMA

La cultura musical del periodo romántico y de la primera mitad del siglo XX se caracteriza por un aumento del culto hacia la figura de Wagner, unas veces por admiración y otras por hostilidad. 

El peregrinaje al Festival de Bayreuth se vuelve pronto obligatorio para toda la intelectualidad europea, que luego transmite a sus países de origen las experiencias vividas. Una cuestión que penetró en todo el mundo cultural fue la concepción sagrada del espectáculo musical.
 

En Bayreuth el espectáculo se desarrolla en total oscuridad de la sala y en absoluto silencio de los espectadores. Los ensayos son larguísimos y muy rigurosos. Muy pronto se extienden estas costumbres junto a la creciente autoridad del director de orquesta por toda Europa. Así tiene lugar la aparición de un nuevo divismo frente al del cantante, el Director de Orquesta, al que se confía la dirección musical titular de un Teatro de Ópera. Esta figura nace en los países germanos a finales del siglo XIX con Mahler, en la Ópera de Viena, y más tarde con Toscanini, en la Scala de Milán.
 

Franz Liszt (Raiding, 1811 – Bayreuth, 1886) Liszt se hizo famoso en toda Europa durante el siglo XIX por su gran habilidad como virtuoso del piano. Sus contemporáneos afirmaban que era el pianista técnicamente más avanzado de su época y quizás el más grande de todos los tiempos. También fue un importante e influyente compositor, profesor de piano, director de orquesta que contribuyó significativamente al desarrollo moderno del arte y benefactor de otros compositores y artistas, en particular de Wagner, Berlioz y Borodín. Como compositor, fue uno de los más destacados representantes de la «Nueva Escuela Alemana».
 

A la edad de seis años, Franz Liszt comenzó a escuchar con atención a su padre tocar el piano, al tiempo que mostraba interés por la música sacra y la música romaní. Franz comenzó a componer y a hacer improvisaciones cuando tenía ocho años. A esa misma edad realizó su primera actuación como pianista.
 

En 1823 la familia Liszt se instala en París. Franz fue rechazado en el Conservatorio por ser extranjero. Aprendió francés de forma rápida, estudió piano con su padre y dio conciertos en círculos privados franceses y más tarde en Inglaterra. Fue considerado como un niño prodigio.
 

Conoció a Hector Berlioz en 1830, un día después del estreno de la
Sinfonía fantástica. La música de Berlioz causó una fuerte impresión en él. También heredó de Berlioz la cualidad «diabólica» de muchas de sus obras. 

Liszt es más conocido por su faceta como pianista, pero fue un compositor prolífico que compuso para muchos instrumentos. Debido a su experiencia como virtuoso técnico vanguardista del piano, las obras de Liszt para dicho instrumento están a menudo marcadas por su dificultad. Es muy conocido como compositor de música programática, y por basar sus composiciones en elementos extramusicales, tales como la poesía o la pintura. A Liszt se le atribuye la creación del poema sinfónico, que es una obra programática para orquesta que consta generalmente en un único movimiento. Fue pionero en la técnica de la transformación temática, un método de desarrollo que está asociado tanto a la variación de la técnica existente como al nuevo uso del leitmotiv de Richard Wagner.
 

Franz Liszt compuso alrededor de seis docenas de canciones originales con acompañamiento de piano, en la mayoría de los casos sobre poemas alemanes, franceses o italianos.
 

Oh! Quand je dors!, canción de carácter romántico, Ich möchte hingehen,que incluye un compás semejante al motivo inicial de la ópera Tristán e Isolda y Die drei Ziguener, que anuncia la obra de Wolf, son sus canciones más interpretadas en la actualidad. 

Franz Liszt apoyó la carrera del joven Richard Wagner y fue su máximo promotor. Se conocieron en 1840 en París, cuando Liszt ya era un pianista muy conocido en toda Europa. El compositor húngaro lo acogió en su residencia de Weimar tras los sucesos del levantamiento de Dresde y la posterior persecución a la que se vio sometido Wagner y organizó su escapada a Suiza. Durante el periodo en el que Wagner estuvo en el exilio, Liszt se encargó de estrenar, en 1849 en el teatro de Weimar,
 Tannhäuser y en 1850 el propio Liszt dirigió el estreno deLohengrin. También le envió dinero de manera regular, le dio consejos y contribuyó a la propagación de sus ideas en ensayos y, principalmente, transcribiendo para piano y publicando obras de Wagner. Fueron los años en los que su amistad fue más fuerte. Liszt escribió: «La obra de Wagner va a dominar nuestro siglo, como manifestación más monumental del arte contemporáneo. Es fulminante, maravillosa y solemne. Su genio para mí es un foco luminoso a seguir». 

Por su parte, Wagner inició, en 1865, una relación extramatrimonial con su hija Cósima (entonces casada con el director de orquesta Hans von Bülow, uno de los alumnos favoritos de Liszt) y se casaron en 1870 en medio de un gran escándalo, que provocó el distanciamiento entre ambos compositores. En 1872 hicieron las paces.
 

Tras recobrar su amistad, Liszt intentó apoyar la construcción del Festspielhaus de Bayreuth a través de su fama y contactos, realizando donaciones y buscando patrocinadores. Al final de sus vidas eran frecuentes sus encuentros, ya que Liszt solía visitar a su familia durante sus estancias en Bayreuth y en Venecia. Las reacciones de Wagner hacia su suegro eran dispares. También le molestaba el modo de vida que Liszt llevaba, tan distinto al suyo, marcado principalmente por el catolicismo.
 

En 1883, conmocionado ante la muerte de su yerno, Liszt escribió, para piano solista La lúgubre góndola que evoca el paso de una góndola fúnebre cubierta de negro portando a Wagner por el Gran Canal y A la tumba de Richard Wagner.
 

Liszt murió en Bayreuth en 1886.
 

Richard Wagner (Leipzig 1813 – Venecia 1883) fue un compositor, director de orquesta, poeta ensayista, dramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo.
 

Destacan principalmente sus óperas, calificadas como «dramas musicales» por el propio compositor, en las que, a diferencia de otros compositores, asumió también el libreto y la escenografía.
 

Su formación musical se reduce a unas lecciones de piano tomadas del Maestro Humann y al estudio del tratado de armonía de Wieck. En 1830 Wagner empieza a componer. Es un autodidacta.
 

En sus inicios, seguía la tradición romántica de Weber y Meyerbeer. Más tarde transformó el pensamiento musical con la idea de la «obra de arte total» la síntesis de todas las artes poéticas, visuales, musicales y escénicas, que plasmó en la tetralogía
 El anillo de los Nibelungos. Sin embargo, sus ideas sobre la relación entre la música y el teatro cambiaron posteriormente y reintrodujo algunas formas operísticas tradicionales en Los maestros cantores de Nuremberg. 

Las obras de Wagner, particularmente las de su último periodo destacan por su textura contrapuntística, riqueza cromática y armónica, su orquestación y un elaborado uso del leitmotiv, temas musicales asociados a caracteres específicos, a personajes o a elementos dentro de la trama. Wagner fue pionero en varios avances del lenguaje musical, como un extremo cromatismo o la ampliación del cosmos armónico a través de un continuo desplazamiento de los centros tonales.
 

Mientras componía el ciclo del Anillo, dejó incompleta la tercera ópera de la tetralogía,
 Sigfrido, realizando una pausa entre 1857 y 1864 para componer la trágica historia de amor Tristán e Isolda. 

Tristán e Isolda tiene una línea argumental derivada del poema Tristan und Isolt, de Gottfried von Strassburg. Wagner destacó «toda su envolvente tragedia me impresionó tan profundamente que quedé convencido de que debía mantenerse en un lugar destacado». Este impacto, junto con el descubrimiento de la filosofía de Schopenhauer en octubre de 1854, llevaron al compositor a un grave estado de ánimo que inspiró la concepción de la ópera. 

Otra fuente de inspiración fue la amistad, que se va transformando en un amor apasionado, con la poetisa y escritora Mathilde Wesendonck mujer del comerciante de sedas Otto Wesendonck. Wagner conoció al matrimonio durante su exilio en Zúrich en 1852. Mientras trabajaba en la ópera, Wagner compuso los
 Wesendonck Lieder, cinco canciones para voz y piano que adaptaban poemas de Mathilde. Dos de estas canciones fueron explícitamente subtituladas por el compositor como «estudios para Tristán e Isolda». 

Tristán e Isolda se presenta como punto de inicio de la música académica contemporánea. Se suele situar en un lugar especial en la historia musical. Se la describe como «cincuenta años adelantada a su época» por su cromatismo, disonancias largamente mantenidas, inusual color de la armonía orquestal y el uso de la polifonía. Algunos historiadores fechan el comienzo de la música clásica moderna desde las primeras notas de Tristán, conocidas «como acorde de Tristán». 

La influencia de Wagner se extendió también a la filosofía, la literatura, las artes visuales y el teatro. Hizo construir su propio teatro de ópera, el Festspielhaus de Bayreuth, para escenificar sus obras del modo en que él las imaginaba. Los puntos de vista de Wagner sobre la dirección orquestal también fueron muy influyentes.
 

Wagner logró todo esto a pesar de una vida que se caracterizó por doce años de exilio político, relaciones amorosas turbulentas, pobreza y repetidas huidas de sus acreedores.
 

Richard Strauss (Munich 1864 - 1949) fue un destacado compositor y director de orquesta alemán cuya larga trayectoria abarca desde el Romanticismo tardío hasta la mitad del siglo XX.
 

Strauss nació en una familia de la alta burguesía. Fue hijo de Franz Strauss, intérprete solista de trompa en la Ópera de la Corte de Múnich, y muchos miembros de su familia eran músicos, por lo que recibió una educación musical completa ya en su juventud. Comenzó a estudiar piano a los 4 años con su madre, y violín a los 7 con su tío. Escribió su primera composición a la edad de seis años y continuó escribiendo música durante ochenta años, casi hasta su muerte.
 

En 1883 marchó a Berlín, donde obtuvo un puesto como director asistente de Hans von Bülow, que quedó muy fuertemente impresionado por la Serenata para instrumentos de viento, compuesta por Strauss a los 16 años. Strauss aprendió el arte de la dirección de orquesta observando a Bülow en los ensayos. Éste estaba muy encariñado con el joven, y decidió que fuera su sucesor como director de la orquesta de Meiningen tras su dimisión en 1885.
 

En 1886 hizo un viaje por Italia, país por el que siempre sintió una gran fascinación.
 

En 1894 se casó con la soprano Pauline de Ahna. Su mujer fue una gran fuente de inspiración para él a lo largo de su vida. Strauss mostró gran preferencia por la voz de soprano.
 

En 1889 fue nombrado asistente del Festival de Bayreuth, así como director del Teatro de la Ópera de Weimar, dirigiendo con frecuencia obras de Wagner, Gluck y Mozart. En 1897 fue contratado por el kaiser Guillermo II de Alemania como director de la Orquesta Real de Prusia, en Berlín.
 

Strauss conoce en esta época al compositor austriaco Gustav Mahler, con el que mantiene una gran amistad hasta la muerte de éste en 1911. Una relación a veces problemática y no exenta de rivalidades, a pesar de la influencia mutua entre ambos compositores. En 1919 es nombrado director de la Ópera Estatal de Viena, cargo en el que contaba como predecesor a Mahler. En 1920 actúa por primera vez en Sudamérica y, dos años después, emprende una gira por Estados Unidos.
 

A pesar de que en toda la música de Strauss encontramos unas características inconfundibles que marcan su estilo propio, su larga trayectoria atraviesa distintos periodos.
 

Las primeras obras de Strauss muestran influencias del estilo de los grandes músicos clásico-románticos, especialmente Schumann y Brahms manteniendo en esto la fidelidad a las enseñanzas de su padre. En 1874, Strauss escuchó por primera vez
 Tannhäuser y Lohengrin. La influencia de la música de Wagner en el estilo de Strauss iba a ser profunda, a pesar de las diferencias con su padre, cuyo gusto musical era bastante conservador. De hecho, en la familia Strauss la música de Richard Wagner siempre estuvo mal vista, y hasta los 16 años el joven Strauss no pudo conseguir la partitura de Tristán e Isolda. El estilo maduro de Strauss se inicia a finales de los años 80. En Don Juan (1888), encontramos las características fundamentales de su lenguaje musical: un uso más libre de la armonía y la modulación clásicas, con gran facilidad para producir efectos sorprendentes e inesperados. La capacidad de sorpresa de su música se ve reforzada por su estilo melódico, basado en motivos muy cortos y fáciles de recordar, junto con su extraordinaria habilidad para la orquestación. 

El elevado número de lieder que compone, evidencia que se trata de un compositor que se siente especialmente atraído por todo lo que sea música descriptiva y dramática.
 

Aunque a Strauss se le asocia con las grandes producciones operísticas y los brillantes poemas sinfónicos, no cabe duda que su creación más íntima, el Lied, refleja un lirismo y un estilo que se complementa perfectamente con sus obras mayores. Muchos de sus Lieder fueron orquestados con una intensidad muy teatral. Pero Strauss no fue solo un compositor de dulces melodías y apacibles sonoridades, también compone canciones fúnebres, oscuras y cargadas de profundo dramatismo.
 

Los terribles acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial afectaron a Strauss, viejo y cansado. Sus últimos obras recuperan una intensidad emocional ausente en muchas obras anteriores incluyendo, entre otras, sus magistrales e inquietantes
 Vier letzte Lieder (1948) sobre poemas de Hesse y Eichendorff, compuestas poco antes de su muerte. Este ciclo se considera como su testamento musical. 

Gustav Mahler (Bohemia, 1860 - Viena, 1911) fue un compositor y director de orquesta bohemio-austriaco. Sus composiciones están consideradas entre las más importantes del postromanticismo.
 

La familia Mahler provenía del este de Bohemia y era de origen judío. Uno de los acontecimientos que más determinaron el futuro de Gustav fue el descubrimiento de un piano en la casa de sus abuelos cuando tenía cuatro años, instrumento que comenzó a tocar inmediatamente. Desarrolló con rapidez su habilidad en la interpretación del piano y dio su primer recital público cuando tenía diez años. Gustav se introdujo en la música a través de las canciones callejeras, la música del baile, las melodías populares y los toques de trompeta y marchas de las bandas militares locales. Todos estos elementos contribuirían posteriormente a su maduro vocabulario musical.
 

Después de graduarse en el Conservatorio de Viena en 1878, fue sucesivamente director de varias orquestas cada vez más importantes en diversos teatros de ópera, llegando en 1897 a la dirección de la Ópera de la Corte de Viena. Durante sus diez años en la capital austriaca, Mahler —judío converso al catolicismo para asegurarse su puesto— sufrió la oposición y hostilidad de la prensa antisemita. Sin embargo, gracias a sus innovadoras producciones se granjeó el reconocimiento como uno de los más grandes directores de ópera, particularmente como intérprete de las óperas de Wagner y de Mozart. Posteriormente, fue director de la Metropolitan Opera House y de la Orquesta Filarmónica de Nueva York.
 

En noviembre de 1901 conoció a la compositora Alma Schindler. Dicho encuentro dio lugar a un rápido noviazgo. Mahler y Alma se casaron en una ceremonia privada el 9 de marzo de 1902, a pesar de la diferencia de edad, Alma tenía diecinueve años menos que el compositor. Alma pronto se sintió resentida por haber abandonado sus estudios musicales ante la insistencia de su marido de que sólo podía haber un compositor en la familia. El requisito de Mahler de que su vida matrimonial estuviera organizada en torno a sus actividades creativas generó tensiones y precipitaron la rebelión por parte de su esposa. Sin embargo el matrimonio se caracterizó por periodos ocasionales de considerable pasión, particularmente por parte de Mahler.
 

Como compositor, centró sus esfuerzos en la forma sinfónica y en el lied. La
 Segunda, Tercera, Cuarta y Octava sinfonías y Das Lied von der Erde (La canción de la Tierra) conjugaron en sus partituras ambos géneros. Él mismo advertía que componer una sinfonía era «construir un mundo con todos los medios posibles», por lo que sus trabajos en este campo se caracterizan por una amplísima heterogeneidad. Introdujo elementos de distinta procedencia como melodías populares, marchas, fanfarrias militares, mediante un uso personal del acorde, entrecortando o alargando inusitadamente las líneas melódicas. Sus obras sinfónicas adquirieron desmesuradas proporciones, Sinfonía de los mil, e incluyó armonías disonantes que sobrepasan el cromatismo utilizado por Wagner en su Tristán e Isolda. La apariencia del desorden que resultaba, con el esfuerzo extra que demandaba reconocer alguna formalidad «clásica» en su estructura, generó la incomprensión de sus contemporáneos. 

Algunos analistas han dividido la producción del compositor en tres fases distintas: un largo «primer periodo», que se extiende desde
 Das klagende Lied, en 1880, hasta el final de la fase Des Knaben Wunderhorn,en 1901; un «periodo medio» de composición más concentrada que finaliza con la marcha de Mahler a Nueva York, en 1907; y un breve «último periodo» de obras elegíacas antes de su muerte, en 1911. 

El primer periodo, las canciones y las sinfonías están estrechamente relacionados y las obras sinfónicas son programáticas. La conexión inicial entre canción y sinfonía tuvo lugar con el ciclo de canciones
 Lieder eines fahrenden Gesellen y la Primera Sinfonía. Aunque esta evidencia inicial de creación cruzada es más importante durante la fase del Des Knaben Wunderhorn, en la que compuso sus Segunda, Tercera y Cuartasinfonías. Temas de la canción Das himmlische Leben se convirtieron en elemento clave de la Tercera Sinfonía. Para la Segunda Sinfonía, Mahler trabajó al tiempo en Des Antonius von Padua Fischpredigt. Urlicht aparece en el cuarto y penúltimo movimiento.

Des Knaben Wunderhorn (El cuerno mágico de la juventud, también conocida como El cuerno mágico del muchacho) es una recopilación de cantos populares alemanes realizada por Clemens Brentano y Achim von Arnim (1781-1831). Aunque los poemas habían sido utilizados por varios compositores (Mendelssohn, Weber, Loewe, Brahms y Schumann) y, posteriormente, por Schoenberg, fue Gustav Mahler quien, entre 1892 y 1901, musicalizó gran parte de los poemas de esta colección.

BELÉN GENICIO

Desde su primera actuación en el Teatro de Ópera de Basel (Suiza) en Suor Angelica, de Puccini, la mezzosoprano Belén Genicio ha sido invitada para actuar en prestigiosos escenarios internacionales: Teatros de Ópera de Frankfurt y de Karlsruhe (Alemania), Teatro de los Campos Elíseos de París, Giras de la Compañía de Ópera Italiana de Milán, Sala Liszt de Budapest, Rudolphinum de Praga, Teatro Colón de La Coruña, Teatro Principal de Valencia, Teatro Campoamor de Oviedo y en numerosos Auditorios y Salas de Conciertos de España, Francia, Italia y Alemania. En el Teatro Nacional de la Zarzuela de Madrid canta Soledad en la ópera Curro Vargas, de Chapí, La Tempranica, de Jiménez, La villana, de Vives, Gloria y peluca, de Barbieri y Cavalleria rusticana, de Mascagni. 

Su repertorio es extensísimo. Ha cantado obras de compositores de la época del Renacimiento hasta obras de compositores contemporáneos. Destacan como sus mayores éxitos:
 Requiem, de Verdi, Te Deum, de Dvorák, Las noches de estío, de Berlioz, Lieder de Mathilde Wesendonk, de Wagner, Sheherezade, de Ravel. 

Belén Genicio ha sido dirigida por insignes maestros como A. Jordan, M. Atzmon, A. Erede, M. Gielen, Ph. Bender y García Asensio y, en escena, por J. C. Auvray, H. Wernike, J. L. Alonso, F. Nieva y A. Marsillach, entre otros.
 

Es una excelente intérprete de lied, faceta que estudia en la Meisterklasse de la Escuela Superior de Música de Múnich siendo becaria de la Fundación Humboldt. La melodie, la canción española y la música barroca son otros aspectos de su gran capacidad interpretativa.
 

Pianista, además de cantante, su formación musical se inició a los siete años de edad. Fue galardonada con el Primer Premio del Concurso Nacional de Canto de San Sebastián, Premio a la mejor Cantante de Ópera del Concurso Manuel Palau de Valencia y Primer Premio del Concurso Internacional de Canto "Lauri-Volpi".
 

S. M. el Rey Don Juan Carlos le concedió el Premio Nacional Fin de Carrera en Conservatorios de Música, único para todas las especialidades musicales.
 

En septiembre de 2006, ha grabado un CD, “Del 27 al 51, recuperación de una Modernidad”, junto a varios miembros de la Asociación Aragonesa de Intérpretes de Música, a la que pertenece desde su fundación. Este evento la ha llevado a realizar conciertos de presentación en Zaragoza, Huesca, Logroño, León, Madrid, Alcalá de Henares, Barcelona, Aranjuez, Ciudad Real, París y Palermo (Sicilia).

DUNCAN GIFFORD

El pianista australiano Duncan Gifford ha demostrado ser uno de los pianistas con más talento de su generación, obteniendo sus mayores éxitos en 1998 con el Primer Gran Premio en el prestigioso Concurso Internacional “José Iturbi”, en España, y en 2000 con el “Gran Prix Maria Callas”, en Atenas. Previamente obtiene el Primer Premio en el Concurso Mundial de Cincinnati (EEUU, 1989) y asimismo fue galardonado en los Concursos Internacionales de Sydney (1992), Dublín (1994) y Montreal (1996). 

Nacido en 1972, comenzó sus estudios en Sydney, su ciudad natal, trasladándose más tarde al Conservatorio de Moscú, donde estudió con el Profesor Lev Vlassenko. Desde 1997 Gifford reside en Madrid donde ha realizado cursos de perfeccionamiento bajo la dirección del pianista Joaquín Soriano.
 

Gifford ha dado recitales en las mejores Salas de Europa, la antigua Unión Soviética, Asia y América del Norte. Ha actuado como solista con la Orquesta de Valencia, Orquesta de Málaga, Orquesta de la Camerata Mozart de Roma, Orquesta Nacional de Irlanda, Orquesta Metropolitana de Montreal y con todas las orquestas principales de Australia.

Desde su llegada a España Duncan Gifford ha desarrollado una intensa labor concertística tanto como solista como formando parte de varias agrupaciones de música de cámara.

Real Conservatorio Superior de Música de Madrid
4 de julio – 19:00 horas
Entrada libre hasta completar el aforo



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